Suministro de transductores
Auralis Components
Nos envían woofer de papel tratado y tweeter de cúpula de seda con hoja de parámetros Thiele-Small verificada en banco. Si un lote se desvía, lo devolvemos antes de montar.
Cada kit pasa por el banco en el mismo orden: elección de drivers, cálculo del litraje, corte del DM según plano, montaje del recinto, soldadura del filtro de cruce, amortiguamiento con lana acústica y medición de respuesta. Anotamos lo que sale y corregimos antes de cerrar la caja.
Ningún kit sale del taller sin pasar por manos que no son las nuestras. Proveedores de drivers, tornerías que mecanizan tubos de puerto y talleres de carpintería que cortan el DM según plano forman parte del proceso. Estos son los colaboradores con los que contrastamos medidas y materiales antes de cerrar un recinto.
Suministro de transductores
Nos envían woofer de papel tratado y tweeter de cúpula de seda con hoja de parámetros Thiele-Small verificada en banco. Si un lote se desvía, lo devolvemos antes de montar.
Mecanizado de puertos
Cortan y biselan los tubos de PVC para los bass-reflex. Trabajan al milímetro el diámetro y el largo que pedimos según el litraje afinado de cada caja.
Corte de tablero
Nos cortan el DM de 15 y 18 mm a partir de los planos de despiece. Respetan las muescas del rebaje del tweeter y las guías para el fresado del puerto.
Chapa y acabados
Chapa de roble natural y nogal para los recintos que se entregan con acabado en madera. Nos asesoran sobre el sentido de la veta antes de pegar con cola de contacto.
Componentes de filtro
Bobinas de núcleo de aire y condensadores de polipropileno para los filtros de cruce. Cada valor llega medido con puente LCR antes de soldarlo a mano.
Medición externa
Cuando una columna necesita validación en campo libre, contrastamos nuestra respuesta en frecuencia con sus mediciones para corregir desviaciones antes de cerrar el recinto.
Nuestro trabajo
SpeakerModKits existe porque montar un altavoz en casa merece algo más que una caja bonita y un driver caro. Trabajamos sobre banco, con soldador en una mano y micrófono de medición en la otra, y ese orden no lo cambiamos por comodidad.
Cada kit pasa por la misma secuencia: elegir el driver, calcular el litraje real descontando filtro, tubo y amortiguamiento, cortar el DM según plano, montar el recinto, soldar el filtro de cruce, colocar la lana acústica y medir la respuesta en frecuencia. Si una desviación aparece en la curva, se corrige antes de cerrar. No hay atajos ni promesas que no hayamos verificado en el taller.
Registramos la respuesta real de cada recinto, no la que promete el fabricante del driver. Lo que ves en la ficha es lo que salió del micrófono.
Los filtros de cruce se montan componente a componente sobre placa perforada, con bridas y estaño revisado uno por uno.
Los cortes en DM llegan con muescas, rebajes y guías de fresado marcadas, para que puedas repetir el montaje en tu garaje sin adivinar.
Chapa natural o pintura texturizada según el proyecto. Lijamos por pasos hasta grano fino y sellamos con barniz mate cuando toca.
Todo el proceso queda documentado para que puedas seguirlo tú mismo: qué driver se eligió, cuánto litraje quedó tras el amortiguamiento, dónde cae la frecuencia de afinado y cómo se comportó la curva final. Ese es el efecto que buscamos en quien monta un kit nuestro: entender lo que hace y por qué suena como suena.